lunes, 24 de septiembre de 2012

EMOCION, IMPULSO PARA LA ACCION

Comparto con vosotros algunos apuntes que he tomado del libro "Inteligencia emocional" de Daniel Goleman.

Todas las emociones son en esencia, impulsos que nos llevan a actuar, programas de reacción automática con los que nos ha dotado la evolución.

La misma raiz etimológica de la palabra emoción proviene del verbo latino movere (que significa "moverse") más el prefijo "e", significando algo así como "movimiento hacia" y sugiriendo, de ese modo, que en toda emoción hay implícita una tendencia a la acción.

La distinta impronta biológica propia de cada emoción evidencia que cada una de ellas desempeña un papel único en nuestro repertorio emocional. la aparición de nuevos métodos para profundizar en el estudio del cuerpo y del cerebro confirma cada vez con mayor detalle la forma en que cada emoción predispone al cuerpo a un tipo diferente de respuesta.

.- El enojo aumenta el flujo sanguíneo a las manos, haciendo más fácil empuñar un arma o golpear a un enemigo; también aumenta el ritmo cardíaco y la tasa de hormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía necesaria para acometer acciones vigorosas.
 
.- Con miedo, la sangre se retira del rostro y fluye a la musculatura esquelética larga (como las piernas, por ejemplo) favoreciendo así la huída. Al mismo tiempo, el cuerpo parece paralizarse, aunque sólo sea un instante, para calibrar, si el hecho de ocultarse pudiera ser una respuesta más adecuada.
 
.- Uno de los principales cambios biológicos producidos por la felicidad consiste en el aumento en la actividad de un centro cerebral que se encarga de inhibir los sentimientos negativos y de aquietar los estados que generan preocupación, al mismo tiempo que aumenta el caudal de sangre disponible. Esta condición proporciona al cuerpo un reposo, un entusiasmo y una disponibilidad para afrontar cualquier tarea que se esté llevando a cabo y fomentar también, de este modo, la consecución de una amplia gama de objetivos.
 
.- El amor, los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual activan el sistema nervioso parasimpático (el opuesto fisiológico de la respuesta de "lucha o huída" propio del miedo o la ira).
 
.- El arqueo de cejas que aparece en los momentos de sorpresa aumenta el campo visual y permite que penetre más luz en la retina, lo cual nos proporciona más información sobre el acontecimiento inesperado, facilitando así el descubrimiento de lo que realmente ocurre y permitiendo elaborar, en consecuencia, el plan de acción más adecuado.
 
,.- El gesto que expresa desagrado parece ser universal y transmite el mensaje de que algo resulta literal o metafóricamente repulsivo para el gusto u olfato. La expresión facial de disgusto sugiere, un intento primordial de cerrar las fosas nasales para evitar un olor nauseabundo o para expulsar un alimento tóxico.
 
.- La principal función de la tristeza consiste en ayudarnos a asimilar una pérdida irreparable (la muerte de un ser querido o un gran desegaño). La tristeza provoca la disminución de la energía y del entusiasmo por las actividades vitales y, cuanto más se profundiza y se acerca a la depresión, más se ralentiza el metabolismo corporal. Este encierro introspectivo nos brinda así la oportunidad de llorar una pérdida o una esperanza frustrada, sopesar sus consecuencias y planificar, cuando la energía retorna, un nuevo comienzo.
 
Estas predisposiciones biológicas a la acción son modeladas posteriormente por nuestras experiencias vitales y por el medio cultural que nos ha tocado vivir.

10 comentarios:

  1. Quizás lo mejor de Goleman es el haber sintetizado y difundido a una gran mayoría mucho conocimiento de los años 60-70.

    Respecto a dar una información bien contenida en formato de narración sobre aspectos bioconductuales del ser humano, recuerdo de una manera entrañable Mono desnudo de Desmond Morris. También se ofrece muchas explicaciones funcionales de nuestro sistema neuronal y endocrino pero, esta vez, con el sabor atávico de la evolución. Este libro fue denostado por la comunidad científica de su tiempo por aquello de la falta de cientifismo, algo que actualmente no sería tan importante visto lo visto, e inspiró grandes películas como En busca del fuego. Este resumen que nos ofreces me lo ha recordado.
    Buscando, buscando he encontrado en pdf la vieja edición que saboree en su momento. La dejo AQUÍ

    Muchas gracias por esos resúmenes Paulino.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por el regalo Manel. Lo cierto es que ando bastante escaso de tiempo, pero no descarto pegarle una leída al Mono desnudo.

      Escribí este post porque a menudo se nos olvida que muchas de las reacciones (que no dejan de ser acciones)que tenemos las personas tienen una impronta poco racional. Este desconocimiento u olvido nos lleva a interpretar muchas acciones como complicadas artimañas, cuando la causa última puede ser un código de supervivencia que tenemos grabado a fuego desde el principio de los tiempos.

      En fin, da para mucho...

      Un fuerte abrazo!!

      Eliminar
    2. Ya que he sido yo quien lo ha puesto ahí me permito opinar que, El Mono Desnudo, es un librito entrañable que, según mi punto de vista, puede esperar. Teniendo en cuenta las revisiones que nos regalas, igual no te aporta mucho más, pero me ha gustado darle la relevancia que tuvo, al menos para mí, en un momento determinado. Ya te digo que se mueve más entre la divulgación que entre la publicación orientada a públicos especializados, pero aún así es capaz de crear una atmosfera en la que cabe explicarnos desde esta perspectiva atávica a la que tan acertadamente te refieres.

      Un abrazo Pau :)

      Eliminar
  2. La sonrisa, aunque sea forzándola, produce bienestar. Al sonreir, el músculo masetero oprime la arteria carótida externa y eso desencadena unos cambios en el cerebro que nos hacen sentir bien.

    Últimamente me siento muy bien.

    Muxu

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Los que podemos disfrutar de tu sonrisa, también nos sentimos BIEN!!

      Muxu!

      Eliminar
  3. Soy más emocional que racional, siempre lo he sido, lo sabes bien. Mis vísceras hablan mucho más alto que mi cerebro desde que recuerdo y son ellas las que dan las órdenes al cuerpo para que reaccione.
    De este modo, resulto bastante transparente y, en muchas ocasiones, he percibido en los otros la interpretación de que se encontraban ante una persona débil y vulnerable.

    Lidiar tanto tiempo con mis emociones, observar las reacciones de los demás ante ellas, sus consecuencias, sus impactos, sus razones, incluso, me ha acercado más a comprender al otro y a mí misma y, aunque aún estoy muy lejos, me siento en el buen camino, el único en el que seré capaz de encontrarme con los demás ... y conmigo. Y me reconozco vulnerable, por elección, pero no soy débil.

    La emoción provoca acción. Y reacción. Dentro y fuera de la piel. Por eso escucho con tanto respeto cuando me hablan las tripas. Porque sé que una emoción generará otra en otros y será distinta en cada persona, en cada momento, en cada lugar.

    Como la sonrisa de Ane. Y las sonrisas que su sonrisa provoca ... :)

    Como esta entrada tuya.

    Muy EMOcionante!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Enojo, miedo, felicidad, amor, sorpresa, desagrado, tristeza... emociones que todos sentimos pero que maquillamos de diferente manera. Parece que todos podemos reaccionar de manera similar ante el mismo estímulo (emoción).

      Lo que ocurre a menudo es que podemos camuflar una emoción en otra, por ejemplo el miedo en enojo, o la tristeza en felicidad... Por eso nos despistamos tanto al querer interpretar algunas acciones ( o reacciones).

      Cuando hablamos de personas muy emocionales (como puedas ser tú), realmente creo que nos referimos a personas que no pueden camuflar sus emociones (para bien y para mal).

      Tu sigue escuchando a tus tripas, que probablemente debido a su caracter reservado, oculto e íntimo no se entretienen con las zarandajas del aparentar.

      Muxu!

      Eliminar
  4. Kaixo Paulino:
    Me ha gustado la entrada al relatar las reacciones innatas del cuerpo ante distintas situaciones. Creo que estoy de acuerdo, aunque la verdad cuando me encuentro en esas situaciones no soy consciente de queme ocurran esas cosas.
    De todas formas difiero con Ane en el caso de la sonrrisa forzada ya que a mi lo que no me provoca en absoluto es bienestar.
    Un saludo y ánimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece que lo que dice Ane es un efecto físico "el músculo masetero oprime la arteria carótida externa y eso desencadena unos cambios en el cerebro que nos hacen sentir bien".

      Lo que no produce bienestar es estar rodeados de personas con la sonrisa forzada...

      Yo tengo la suerte de disfrutar de la tuya que es amplia, brillante y frecuente.

      Ondo izan Isi ta eskerrik asko!!

      Eliminar