jueves, 24 de mayo de 2012

CULTIVAR EL JARDIN DE LA INNOVACION I



"La innovación no se implanta, se cultiva en terreno abonado".
La innovación, ese esfuerzo continuo para encontrar una mejor manera, no lo puede realizar un robot programado para alinear las mejores prácticas y así poder imitarlas. El verdadero agente catalizador para la innovación (la tierra del jardín) es la confluencia de las personas, su propósitos y los procesos, que para abreviarlo podemos llamarlo cultura.

¿De dónde van a surgir las próximas olas de innovaciones revolucionarias?
No, de organizaciones con medios mecanizados que imitan mejores prácticas, sino de organizaciones que asumen el compromiso de posicionarse en un terreno que han cultivado con antelación.
En los libros que tratan la innovación siempre aparecen temas como:
Estrategia, sistemas, procesos, liderazgo, orientación al cliente, riesgo, velocidad de comercialización, creación de prototipos, indicadores, la colaboración en masa, inteligencia de mercado, tecnología , pensamiento creativo...

Está claro que todos estos temas son importantes. Pero ninguno de ellos puede echar raíces en una organización que no trabaje convenientemente la cultura que propicie el adecuado subsuelo.
La cultura adecuada es fácil de crear? No.
La razón fundamental es que el terreno de la mayoría de las organizaciones es difícil, está sin labrar y tiene necesidad de compensación de nutrientes. La metáfora del jardín puede ayudar a expresar el esfuerzo que requiere la obtención de una adecuada cultura organizacional. Para los jardineros expertos, los pasos necesarios para crear un jardín son simples y sencillos, pero para uno sin experiencia, puede ser es una maraña de complejidad.
Describo 8 etapas para el cultivo del jardín de la innovación:


1.- CREAR LA NECESIDAD (Abrir el apetito).

Un jardinero tiene ganas de obtener resultados, y por eso se esfuerza en las tareas que lo conducen a los mismos. Cultivar un jardín requiere de un esfuerzo sostenido. Es un trabajo duro en su mayor parte poco atractivo y poco apreciado.


Sin un buen nivel de compromiso, el esfuerzo de cultivar un huerto sigue siendo sólo un hobby. Es difícil llegar a cosechar buenos resultados sin un nivel de compromiso elevado.

El impulso de crear, lo poseemos todas las personas que formamos parte de una organización, es un impulso innato. La tarea consiste en despertar dicho impulso y ayudar a las personas en el esfuerzo que siempre supone cultivar la innovación.


2. PREPARAR EL TERRENO.

 

Los jardineros aficionados, alimentados por las visiones de los tomates maduros, tienen tendencia a plantar la simiente antes de que el terreno esté preparado. Un buen jardín no se puede sostener sin tener conocimiento de lo que se necesita para una correcta preparación del suelo.

Las organizaciones que dicen que quieren una cultura de la innovación, deben aclarar previamente un par de cuestiones.

En primer lugar, una organización necesita poner en claro el alcance del esfuerzo que está dispuesta a hacer. Hay que definir los campos en los que se quiere innovar. (Si se trata de innovar en todas partes, todo el tiempo, nos arriesgamos a agotar los recursos antes de obtener resultados, que son los que retroalimentan todo este proceso).

En segundo lugar, es necesario preparar el terreno para la siembra. Esta tarea incluye la eliminación de los obstáculos que interfieren en el enriquecimiento y fertilidad del suelo.
Continuaré....

lunes, 21 de mayo de 2012

APRENDER DE LOS MORIBUNDOS

Bronnie Ware es una enfermera australiana que pasó varios años trabajando en cuidados paliativos, atendiendo a pacientes en las últimas 12 semanas de sus vidas.

Escribió sobre las epífanías de muerte de sus pacientes en un blog llamado Inspiration and Chai , que suscitó tanta atención que le llevó a publicar el libro The Top Five Regrets of the Dying,  en la que escribió sus observaciones.
Ware habla de la claridad y visión que tienen las personas, de sus vidas y  de cómo podemos aprender de su sabiduría.
Le llama la atención que las personas se repiten a la hora de identificar las lamentaciones en el umbral de la muerte, y destaca entre todas ellas estas cinco:

 
1. Ojalá hubiera tenido el coraje de haber vivido la vida fiel a mí mismo, y no a la vida que los demás esperaban de mí.


Este es el lamento más común de todos. Cuando las personas se dan cuenta que su vida está a punto de terminar y miran hacia atrás, es fácil ver cuántos sueños se han cumplido. La mayoría de las personas no había cumplido ni la mitad de sus sueños y

tenía que morir sabiendo que era debido a las opciones que habían elegido y desechado. La salud poseé un potencial de libertad que muy pocos valoran hasta que la pierden.

2. Ojalá no hubiera trabajado tan duro.

Expresión muy repetida entre los hombres a los que atendió. Echaban de menos la juventud de sus hijos y la compañía de su pareja. Las mujeres también hablaban de este lamento, pero la mayoría eran de una generación anterior por lo que muchas de ellas no habían trabajado fuera de casa.

3. Ojalá hubiera tenido el coraje de expresar mis sentimientos.

Muchas personas ocultan sus sentimientos con el fin de mantener la paz con los demás. Se conformaron con una existencia mediocre y nunca llegaron a ser lo que realmente eran capaces de llegar a ser.  Los resultados suelen ser  enfermedades desarrolladas en relación con la amargura y el resentimiento.


4. Me gustaría haber estado en contacto con mis amigos.

Muchos de ellos habían llegado a estar tan atrapados en sus propias vidas que habían dejado caer amistades de oro a lo largo de sus vidas. Hay muchos lamentos profundos acerca de no dar a la amistad el tiempo y esfuerzo que merecen. Todo el mundo echa de menos a sus amigos cuando están muriendo.


5. Me gustaría que me hubiera permitido ser más feliz.

Esta expresión es sorprendentemente común. Muchos no se dan cuenta hasta el final de que la felicidad es una elección. Muchas personas se atascan en viejos patrones y hábitos impuestos por los entornos en los que viven, y no se permiten experimentar cambios que anhelan profundamente.

jueves, 17 de mayo de 2012

VER LO INVISIBLE

En un comentario de @Cumclavis, en esta entrada, nos decía en relación a las soluciones:

"Es como si los problemas la llevasen enganchada en alguna parte de su estructura a la vista de quien se entretenga en analizar su morfología".



Os invito a que observéis con atención la imagen que ilustra esta entrada.

Vemos una furgoneta, con un llamativo logotipo.

Fijaros en el logotipo, ¿Qué vemos? Letras, mayúsculas, minúsculas, diferentes colores...¿Y que más?

Echad otro vistazo,  ¿Se ve una flecha? Una flecha blanca. ¿No?, mirad de nuevo.
Mirad el espacio entre la "E" y la "x". El espacio en blanco. Ahora si ¿Verdad?

Tenemos tendencia a perder-nos hasta cosas que tenemos delante de nosotros. ¿Existe alguna manera de aumentar nuestra capacidad para ver lo "invisible? Propongo algunas acciones:

.- Pide respuestas a los niños.

.- Presta atención a tus sueños.

.- Deja de proyectar tus suposiones acerca de cualquier tema.

.- Confía más en tus instintos.

.- Haz-te preguntas imposibles.

.- Trabaja en las "grietas" de tus proyectos.

.- Trabaja en un entorno diferente.

.- Tómate las cosas con más calma.

.- ....

Espero que alguna de estas os sirva alguna vez para descubrir una "flecha blanca".

domingo, 13 de mayo de 2012

INCUBADORA DE OPORTUNIDADES

Una de las razones por la que las ideas muchas veces no van a ninguna parte es porque los creadores de ideas, no tienen un equipo de colaboradores a mano que les ayuden a desarrollar y ejecutar sus ideas.

A falta de colaboradores, los creadores de ideas o bien tratan de hacer el trabajo por sí mismos (no es una buena idea) o pasan mucho tiempo tratando de convencer a directivos, y en este trayecto las ideas pierden fuerza y finalmente, se evaporan.
En pocas palabras, con la ideas pasa lo mismo que con la vida, son más fáciles y agradables de concebir que de parir.


Supongamos que una vez que se nos ocurre una idea potente, contamos con un equipo de colaboradores que están listos y dispuestos a responder con entususiasmo, habilidad y celeridad.
No estoy proponiendo nada nuevo, fijémonos sino en los equipos de emergencia, 112, ambulancias, bomberos, urgencias...
Estas personas siempre están ahí, listas para cuando las necesitamos. Son expertos, conocen perfectamente sus funciones y trabajan en equipo, están totalmente comprometidos aunque se encuentren cansados, malhumorados o poco reconocidos.

Necesitamos algo parecido en nuestros entornos, un equipo (Incubadora de oportunidades), de personas preparadas para analizar, mejorar e impulsar las ideas potencialmente importantes que puedan surgir. 

 Personas que puedan ayudar a desarrollar la idea, dar opiniones, compartir ideas, y me animen en mis propósitos. Este sería mi equipo.
1.  Un investigador para recopilar información, mejores prácticas, datos, recursos, etc.

2.  Experto en finanzas, persona para hacer proyecciones, presupuestos, y ayudar a construir el modelo de negocio.

3.  Marketing, persona que me ayude a vender la idea, tanto dentro como fuera de la organización.

4.- Redactor, para crear propuestas, casos de negocios, y otros materiales de apoyo.

El proceso, podría ser así de simple:



1.- Tienes una gran idea.


2.- Envías un mail a los miembros de la "incubadora de oportunidades", haciéndoles partícipes de la idea.


3.- Preparar una reunión del equipo para presentar la idea y recibir retroalimentación.

4.- Realizar las solicitudes específicas a cada experto.

5. Seguimiento, compartir información, cambios, progresos, éxitos, fracasos... Después del periodo que se estime oportuno, evaluar el proyecto para poder presentarlo formalmente a instancias superiores.

Esta propuesta no presupone que estos "expertos" estén remunerados o liberados para hacer el trabajo que se describe. Estoy hablando de invitar a amigos o colegas que te rodean y estarían encantados de involucrarse en proyectos novedosos e interesantes contigo.

En estos tiempos que tanto se oye hablar de que las organizaciones necesitan intraemprendedores, ésta es una propuesta que puede ayudar a concretar esa necesidad.

jueves, 10 de mayo de 2012

DESCANSA UN MOMENTO Y DISFRUTA!!


Estamos navegando por los blogs, con ganas de acumular conocimiento, más información, alguna reflexión interesante...

Y has caído hoy aquí!! Te invito a que te tomes dos minutos y te concentres en la imagen. Intenta trasladarte a ese entorno y respira la paz que reina en el mismo.

Enfocándolo al aprendizaje, rescato a Rousseau:

Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.

En otro ámbito, decía Oscar Wilde:

Ser natural es una pose demasiado difícil.

Y ahora sí, retoma tu actividad y sigue viajando.

lunes, 7 de mayo de 2012

PERSONAS CREATIVAS

La persona creativa la tenemos catalogada como diferente, inusual por no decir rara. Esto no deja de ser un estereotipo porque de hecho, se parece mucho a ti y a mí.


Lo que distingue a las personas creativas realmente, no son características de nacimiento, ser superdotados o tener un talento innato especial, es más una cuestión de mentalidad, actitud y hábito. Con la disciplina adecuada, estas cualidades puede desarrollarlas prácticamente cualquier persona.


.- La persona creativa se da cuenta de que la mente es una fuente inagotable, pero que se debe aumentar constantemente su almacén de ideas, pensamientos y sabiduría con nuevo material de partida para forjar nuevas ideas y "conexiones".
.- Estas personas tienen un conjunto de objetivos cuidadosa y claramente definidos.

.- Se acercan a las ideas, respetan las mentes de otros, y dan crédito a los demás. Muchas personas tienen ideas y muchas de ellas son excelentes.

.- Las personas creativas prestan especial atención a todo lo que piensan y escuchan.

.- Están buscando mejores maneras de hacer su trabajo y vivir su vida.

.- Las personas creativas anticipan el logro. La producción por encima del promedio generado por esta actitud, afecta a los que le rodean de una manera positiva. Son un factor adicional para todos los que los conocen.

.- Los problemas son un desafío para las mentes creativas. 



 La imaginación de la mayoría de nosotros es como las alas de un avestruz, nos permite correr pero no volar, aunque muchas personas no se ponen ni a caminar...

jueves, 3 de mayo de 2012

DONDE DIJE DIGO...

Hace un mes escribía una entrada, en la que explicaba que me volvía a lesionar y por tanto se esfumaban las opciones de poder participar en la Maratón Internacional Martín Fiz, que se disputa el próximo domingo día 6 de mayo.

Hoy me toca desdecirme, y salvo por causas de fuerza mayor, estaré en la línea de salida.

Estuve parado dos semanas, pasado ese tiempo comencé a corretear suave. Aunque tenía totalmente descartada la carrera, me animaron mucho y bien (Eskerrik asko, Ane!!),  por lo que además de a correr, comencé a mentalizarme y a autoconvencerme de que aún era posible.

Lo cierto es que el parón ha hecho mucha mella en el estado de forma y que los entrenos que he podido hacer después de la lesión no han podido ser muy exigentes, por precaución. Es la primera vez que me presento a una maratón con el único objetivo de acabarla, en todas las anteriores tenía una marca grabada a fuego en la mente y en las piernas.

Me lo estoy tomando con mucha más tranquilidad que en las maratones anteriores y eso se nota en que la última semana respiro una paz contagiosa. En las demás ocasiones, los últimos días se convertían en un suplicio, en el que el día parece que se alargaba hasta tener más de treinta horas...

Mentalmente la maratón la divido en tres partes de 14Kms.

.- La primera, hay que correrla con la cabeza. Solemos estar cargados de energía,  tensión y euforia, un coctel peligroso que si no se sabe controlar con cabeza nos puede llevar a malgastar muchas fuerzas. Si se mantienen las previsiones metereológicas saldré con la liebre de 3h.

.- La segunda se corre con las piernas. A partir del kilometro 20 suele empezar a acusarse el esfuerzo y aparece el cansancio que va minando las fuerzas de piernas y mente.

.- La última parte, se corre con el corazón. Las piernas se agarrotan y la mente (en una reacción que pretende protegernos), comienza a lanzar mensajes incompatibles con continuar corriendo a ritmo. Es en estos momentos en los que hay que rescatar los impulsores emocionales que dispongamos almacenados en el corazón, para que contrarresten todas las adversidades, que suelen ser muchas.

Nunca me he retirado de una maratón, mi lema es que solo una lesión o circunstancia que impida correr lo justifica, espero seguir siendo fiel a mí mismo este domingo.

Estoy contento e ilusionado. Contento por haber sido capaz de rehacerme después de la lesión. Y también ilusionado, porque como siempre y pase lo que pase, una maratón es una aventura que nos acerca a nuestros límites físicos y mentales, es una experiencia de aprendizaje única y un acumulador de energía interna increíble.

Ya os contaré...